Revista FE

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Combatiendo unánimes por la fe del Evangelio

Las motivaciones para la presentación de Revista FE son combatir la decadencia doctrinal y, en el fondo, el menosprecio que se tiene por la Escritura. Queremos exhortar y recordar que en estos tiempos de auténtica ruina moral y doctrinal (que el Señor anunció y, querido lector, tanto tú como yo participamos de ella), necesitamos seguir las enseñanzas que él nos ha dado para el actual estado de cosas:

 

«Os convertisteis para servir al Dios vivo y verdadero, y esperar de los cielos a su Hijo.»

«El Señor conoce a los que son suyos; y apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo.»

«Que contendáis ardientemente por la fe que ha sido transmitida a los santos de una vez por todas.»

«Cuando él se manifieste, le veremos tal como él es. Y todo aquel que tiene esta esperanza puesta en él, se purifica a sí mismo.»

—La Biblia (Nuevo Testamento).

 

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Libros

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Tratados

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Trípticos

Folletos evangelísticos para distribuir. Imprímelos, dóblalos y distribúyelos como quieras entre tus amigos y conocidos.

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Una aportación de la mejor poesía cristiana que hará que aumenten tus ganas de saber más acerca de Dios y de Jesús.

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sobre la financiación y los donativos

Los donativos son útiles para quienes se dedican a un ministerio. Sin embargo, trabajar para el Señor con un corazón entregado a su voluntad y deseo tiene mayor valor. Dice la Palabra de Dios: «Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma, porque oímos que algunos de entre vosotros andan desordenadamente, no trabajando en nada, sino entremetiéndose en lo ajeno; a los tales mandamos y exhortamos por nuestro Señor Jesucristo, que trabajando sosegadamente coman su propio pan». En el mejor de los casos, existe la idea equivocada de que los ministros y «misioneros» del evangelio tienen que vivir del Evangelio, pero la mayoría son unos vividores. Lo que observamos es que la cristiandad padece una grave enfermedad de bolsillo. Muchas personas gastan en caprichos o en mejorar su nivel de vida, pero no en las cosas del Señor. ¡Qué pérdida de bendición más grande! Además, el día que alguien ofrece un donativo cree haberse ganado medio cielo. Aun siendo consciente de que pone su economía al servicio del Señor, actúa mal pensando en que hace bastante al donar una cantidad periódica a cualquier ministerio. Cristiano/a que nos lees, plantéate servir al Señor y dedicarle tu vida. No digas que eres poca cosa para el servicio; nadie te ha llamado a enseñar o a pastorear almas. Tu Señor solo ha pedido tu corazón, así que ponte a su servicio y sé fiel «en lo poco». No te conformes con hacer donativos, sirve tú. Seguro que en algún momento dispones de 5 € para comprar folletos evangelísticos y distribuirlos por el vecindario. No esperes que nadie trabaje ni los compre por ti.